La ciudad de Manhattan
Medio Ambiente

Manhattan crecerá preparándose para el cambio climático

No importa lo profundo que uno entierre la cabeza en la arena, los efectos del cambio climático están aquí y sólo van a empeorar. Para prepararse para la tormenta que se avecina, tanto figurativa como literalmente, la ciudad de Nueva York ha elaborado un gran plan para hacer la Gran Manzana un poco más grande.

El alcalde Bill de Blasio ha anunciado su plan de extender la costa de Manhattan hacia el East River para proteger el bajo Manhattan, el centro de los mercados financieros de la ciudad, de los peligros del cambio climático.

Dada la topografía baja de la ciudad y la falta de espacio, este no es un reto fácil. El proyecto de resistencia climática del Bajo Manhattan podría implicar la ampliación de la línea costera del Bajo Manhattan hasta 60 metros (500 pies), alrededor de dos manzanas enteras de la ciudad, con una zona de amortiguamiento de parques. También reforzará las protecciones costeras actuales y suministrará protecciones provisionales contra inundaciones para el Puerto Marítimo, partes del Distrito Financiero y los vecindarios de Two Bridges.

El cambio climático afectará a Nueva York, y de hecho a otras zonas costeras, de dos maneras principales. En primer lugar, el aumento de los niveles inundará partes de la ciudad. En segundo lugar, también se ha demostrado que el cambio climático hace que los huracanes se extiendan más tierra adentro y se prolonguen más tiempo, tal como lo vio la ciudad de Nueva York con el huracán Sandy en octubre de 2012, que se cobró la vida de 44 neoyorquinos y causó daños por valor de 19.000 millones de dólares.

“El huracán Sandy nos mostró lo vulnerables que son las áreas como el Bajo Manhattan al cambio climático”, dijo el alcalde de Blasio en un comunicado.

Según las estimaciones de este proyecto, el 37 por ciento de las propiedades en el Bajo Manhattan estarán en riesgo por el oleaje de las tormentas en el interior para la década de 2050 si las tendencias actuales continúan. Para el año 2100, casi la mitad de las propiedades estarán en un mayor riesgo de tormentas y el 20 por ciento de las calles del Bajo Manhattan estarán inundadas diariamente por las mareas.

“El cambio climático es real. Proteger el Bajo Manhattan es crítico para los 62.000 neoyorquinos que viven aquí y, en general, para la salud a largo plazo de la economía de nuestra ciudad”, agregó Jessica Lappin, presidenta de la Alliance for Downtown New York.

Los grandes proyectos necesitan mucho dinero. La ciudad adelantará $500 millones para el plan, pero todavía están buscando fondos federales y privados para financiar el proyecto. Además, el plan de llevar a cabo numerosas revisiones ambientales podría suscitar objeciones por parte de la comunidad local. Sin embargo, a pesar de los obstáculos que se avecinan, la ciudad de Nueva York es muy consciente de que el tiempo corre.

“El tiempo no está de nuestro lado. Este país ha perdido demasiados años fingiendo tener el lujo de debatir sobre el cambio climático”, escribió el alcalde de Blasio en la revista New York Magazine.

“La emergencia nacional ya está aquí. Tenemos que enfrentarlo de frente. Y necesitamos a Washington detrás de nosotros”.

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